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La presencia del método objetivo en los contenidos noticiosos de la prensa de Chile, México y España1

The presence of the objective method in the Chilean, Spanish and Mexican press

María Luisa Humanes2

http://orcid.org/0000-0002-6860-44632

Claudia Mellado

http://orcid.org/0000-0002-9281-1526

Mireya Márquez-Ramírez*

http://orcid.org/0000-0001-5890-2363

El artículo analiza la presencia de las características del método objetivo en las noticias publicadas en diarios de Chile, México y España. El método objetivo predomina en los tres países; sin embargo, en los diarios latinoamericanos se concreta sobre todo en el uso de citas, mientras que sus colegas españoles manifiestan el empleo de la objetividad principalmente a través de la verificación de evidencias.

Palabras clave: Periodismo, objetividad, análisis de contenido, prensa, análisis comparado.

This paper analyzes the presence of the objective method in the news published by the Chilean, Mexican and Spanish press. The reporting strategies linked to journalistic objectivity predominate in the three countries. While in the Chilean and Mexican press the objective method is more present through the use of quotes, their Spanish colleagues express the objective method through the use of verifiable information.

Keywords: Journalism, objectivity, content analysis, press, cross-cultural analysis.

Introducción

La objetividad ha suscitado, como casi ningún otro elemento del periodismo, debates en el ámbito académico y profesional. Desde el punto de vista normativo, la objetividad se ha convertido en un ideal compartido para definir el buen periodismo. La objetividad se ha definido como un conjunto de estrategias (Tuchman, 1972) que los periodistas utilizan para demostrar la veracidad de sus informaciones. Estas estrategias o prácticas han de ser identificadas por el público para que el periodista mantenga su legitimidad como informador. La identificación es realizada a través del texto noticioso; por ello –aunque la literatura especializada se ha centrado principalmente en el análisis de la objetividad a través de las percepciones de los periodistas– es importante abordar cómo el método objetivo se ve reflejado en el contenido noticioso (Esser & Umbricht, 2013; Mellado & Humanes, 2015).

Por otra parte, en el estudio de la objetividad se ha puesto de manifiesto que los periodistas en diferentes contextos políticos, culturales y mediáticos dan mayor o menor importancia a las distintas estrategias del método objetivo (Donsbach & Klett, 1993; Donsbach & Patterson, 2004; Hanitzsch & Hidayat, 2012; Oi, Fukuda & Sako, 2012; Pleijter, Hermans & Vergeer, 2012; Skovsgaard, Albæk, Bro & De Vreese, 2013). Como han señalado Hallin y Mancini (2008) la objetividad es un indicador que sirve para caracterizar el periodismo en sistemas de medios diferentes. Teóricamente, el método objetivo es típico del sistema liberal de medios y es menos común en el sistema pluralista polarizado. A partir de estos argumentos, y con base en un análisis de contenido de diarios chilenos, mexicanos y españoles, este artículo aborda en qué medida se reflejan en las noticias las estrategias típicas del método objetivo. Además, nos interesa conocer las similitudes y diferencias de la presencia de dichas características del método objetivo en la prensa de los tres países, puesto que como afirman Esser y Umbricht (2014), las variaciones en los estilos periodísticos solo pueden ser estudiadas adecuadamente a través del análisis de contenido.

Este artículo forma parte del proyecto Jurnalistic Role Performance Across the Globe, un estudio comparado que analiza la performance periodística en diferentes sistemas de medios.

El sistema de medios en Chile, México y España

Los modelos de periodismo en Chile, México y España están altamente vinculados al desarrollo de sus sistemas políticos y económicos, y comparten vínculos históricos, culturales y sociopolíticos importantes entre sí (Hallin & Papathanassopoulos, 2002). En los tres países el desarrollo del periodismo durante el siglo xx se vio influido, bien por periodos de gobierno dictatoriales en Chile y España, bien por una democracia formal controlada por el Partido Revolucionario Institucional (pri), que desalentaron el desarrollo de una cultura periodística liberal o la generación temprana de estándares profesionales que caracterizaron, por ejemplo, a los países anglosajones (Hallin, 2000a). A diferencia de estos, en los países iberoamericanos no se dieron completamente las condiciones políticas o económicas para garantizar la libertad de prensa, la autonomía periodística frente al poder, el funcionamiento
de la prensa como un contrapeso al Estado, el desarrollo temprano de la objetividad (el estilo factual y descriptivo por sobre el interpretativo como principal canon profesional), y el desarrollo de un mercado de medios de orientación masiva y de grandes lectorías (Hallin & Papathanassopoulos, 2002).

Pese a las similitudes respecto de sus periodos autoritarios, los tres países experimentaron sus transiciones políticas a distinto ritmo, siendo España la primera en restablecer un gobierno democrático en 1975; luego le siguió Chile tras la caída de la dictadura militar de Augusto Pinochet con el plebiscito de 1988, y finalmente México, donde la victoria electoral de la oposición en el año 2000 rompió con más de 70 años de gobierno hegemónico del pri. En los tres casos, las crecientes reformas económicas supusieron la gradual adopción de la economía de mercado y la desregulación de muchos sectores que permitió la consolidación y alta concentración de grandes consorcios mediáticos bajo el amparo y protección de las élites políticas (Fernández & Santana, 2000; Fox & Waisbord, 2002; Mastrini & Becerra, 2006; Sinclair, 1999).

Estos aspectos han llevado a concluir que los sistemas de medios latinoamericanos están cercanos al sistema pluralista polarizado al que pertenece España (Hallin & Mancini, 2008). Así, los modelos periodísticos en España, en Chile y en México comparten un mercado caracterizado por lectorías bajas, por la orientación de la prensa hacia las élites políticas, por un alto paralelismo entre el sistema político, y muchas veces el económico-político y mediático, y por una cultura política clientelista que favorece la instrumentalización de los propietarios de medios y de los periodistas, quienes muestran bajos niveles de profesionalización (Hallin & Papathanassopoulos, 2002; Hughes & Lawson, 2005).

Incluso así, los países latinoamericanos tienen características específicas no completamente compatibles con el modelo pluralista polarizado planteado por Hallin y Mancini (2008). Guerrero (2004) y Márquez-Ramírez (2014) proponen ver los sistemas de medios de América Latina como sistemas “liberales-capturados”, con características tanto del modelo liberal como del pluralista polarizado. Es decir, los medios como modelos de negocio privados, pero altamente concentrados, en los que la cultura política clientelista sirve de motor a una maquinaria de extenso intercambio de favores –por ejemplo, coberturas positivas al líder en cuestión a cambio de extensiones de licencias de radiodifusión–, que servirían no siempre como una instrumentalización o una intervención formal de la prensa, sino como una captura “informal” de la función vigilante de los medios informativos por parte de intereses económicos y políticos.

Siguiendo estos argumentos sobre las desviaciones de los sistemas de medios latinoamericanos respecto del modelo pluralista polarizado, es conveniente tomar en cuenta cómo se presentan las variables propuestas por Hallin y Mancini (2008) para caracterizar dicho modelo en los tres países de nuestro estudio.

España se ajusta claramente a las características del modelo pluralista polarizado: desarrollo tardío del mercado de la prensa con un bajo nivel de lectoría y una orientación de contenidos hacia las élites politizadas; un paralelismo político alto que se refleja en el partidismo tanto de los medios como de las audiencias; una alta intervención del Estado plasmada en la regulación e injerencia parlamentaria en la radiodifusión, y un nivel bajo de profesionalización de los periodistas (Brüggemann, Engesser, Büchel, Humprecht & Castro, 2014; Humanes, 2014; Martínez, Humanes & Saperas, 2014).

Los dos países latinoamericanos coinciden con España en los bajos índices de lectura de prensa, mientras que la televisión es el medio de información principal para la mayoría de la población. La prensa está claramente orientada a las élites. En Chile y México, no obstante, hay una tradición de prensa popular no desarrollada en España (Hallin, 2000b) puesto que estos países desarrollaron sus sistemas de medios bajo el modelo privado estadounidense y tienen un mercado de medios altamente concentrado (Fox & Waisbord, 2002). En Chile, la dictadura experimentó mucho antes la llamada economía de mercado, en una suerte de dictadura política de economía neoliberal, con consecuencias específicas para los medios: una élite mediática neoconservadora que originalmente sirvió como fachada y legitimadora de la dictadura (Munizaga, 1982) y que luego fue gradualmente abriendo sus espacios críticos hacia la dictadura durante el proceso de democratización (Tironi & Sunkel, 2000), llegando a prácticas más combinadas entre un periodismo conservador, pero también cercano al infoentretenimiento (Mellado & Lagos, 2014).

México presenta un sistema de medios de radio y televisión fuertemente concentrado, y una prensa escrita con un alto grado de dependencia de la publicidad gubernamental, que en muchos casos sigue siendo el modelo de negocio predominante. Luego de una complicidad histórica con el partido en el poder (Lawson, 2002), los medios mexicanos se beneficiaron con la apertura política y económica de los años noventa al multiplicarse su cartera de políticos, gobiernos y empresas como anunciantes, maximizando así sus posibilidades, ya sea de conquista de autonomía editorial y financiera (Hughes, 2009), o bien como suele suceder todavía, la negociación de coberturas y el condicionamiento de apoyos políticos en tiempos electorales (González Macías, 2013; Márquez-Ramírez, 2014).

En los tres países el nivel de profesionalismo es bajo y con alta instrumentalización (Hallin & Mancini, 2008; Hallin & Papathanassopoulos, 2002), pues la profesión no se estableció como un campo autónomo con estándares propios, sino que la prensa se constituyó como extensión y brazo ideológico de los poderes y actores en pugna por largos periodos de su historia (Lombardo, 1992).

Finalmente, en los tres países se encuentra un nivel de paralelismo alto, pero con matices diferenciadores importantes. En el caso español, el partidismo de los medios responde a claras alineaciones ideológicas que se reproducen en el partidismo de las audiencias. En Chile y México, en cambio, nos encontramos con una situación distinta: la estructura mediática responde a intereses político-económicos y mediáticos claramente conservadores en el caso de Chile, y a una neutralidad “adaptable” y partidismo regido por el mercado en el caso de México (González Macías, 2013; Guerrero, 2004; Hughes, 2009). En estos dos países no se observa un partidismo de las audiencias tan marcado como en el caso español.

Con base en estas similitudes y diferencias el artículo compara la presencia en el contenido noticioso de las características del método objetivo en la prensa de España, Chile y México. Los resultados nos permitirán comprobar si de acuerdo con la tesis de la inclusión de
los sistemas de medios latinoamericanos en el modelo pluralista polarizado en los tres países el método objetivo se refleja en el contenido siguiendo parámetros semejantes o, por el contrario, la prensa chilena y mexicana se alejan de la prensa española.

La implementación de la objetividad en las noticias

Incluso cuando la objetividad ha sido históricamente uno de los pilares del periodismo profesional en las culturas periodísticas anglosajonas (Hallin, 2000a; Schiller, 1979; Schudson, 2001; Tuchman, 1972), esta traspasó rápidamente las fronteras, siendo adoptada como canon profesional alrededor del mundo (Weaver & Willnat, 2012).

En tanto método de reporteo, la objetividad se ha operacionalizado como un conjunto de estrategias que utilizan los periodistas para producir información y legitimar su autonomía frente a los intereses editoriales o partidistas (Benson, 2006; Kovach & Rosenstiel, 2007; Mindich, 1998; Tuchman, 1972; Waisbord, 2006). Así, por ejemplo, Tuchman (1972) definió la objetividad como un “ritual estratégico” que incluye diversas prácticas como la verificación de los hechos, la presentación de las partes en conflicto, la presencia de evidencias empíricas, el uso de citas y la pirámide invertida. Así, las prácticas de reporteo consideradas como objetivas han sido el método que los periodistas han utilizado para probar la veracidad de sus afirmaciones sobre la realidad. Las características del método objetivo quedan reflejadas en las noticias y, por lo tanto, a través del análisis de los contenidos se puede conocer cuál es el nivel de compromiso de los periodistas y de los medios con el método objetivo.

La literatura científica se ha centrado principalmente en analizar las percepciones de los periodistas sobre la objetividad como método de reporteo por sobre su manifestación en el contenido noticioso. Es decir, la investigación se ha orientado más a medir la importancia que los periodistas otorgan a la objetividad frente a otras formas de mostrar la realidad, que a comprobar cómo se manifiesta el método objetivo en las noticias que llegan al público. Sin embargo, se ha señalado la necesidad de incorporar el análisis de los contenidos noticiosos para entender las culturas periodísticas (Esser & Umbricht, 2014).

Esser y Umbricht (2013, 2014) han analizado empíricamente cómo se manifiestan en el contenido las diferentes características de la objetividad. Utilizaron cinco indicadores para su análisis comparado de la presencia de método objetivo en periódicos de Estados Unidos, Inglaterra, Alemania, Suiza, Francia e Italia: presentación de puntos de vista antagonistas, uso de expertos, uso de citas, pirámide invertida y la separación formal entre hechos y opinión. Los datos revelaron que el método objetivo estaba más presente en el sistema de medios liberal y menos en el pluralista polarizado.

En los tres países de nuestro estudio, los periodistas muestran, en el nivel perceptual, su adhesión a la objetividad con ciertos matices. En el periodismo español, Canel (1997) analizó las distintas nociones de objetividad en las redacciones de dos cadenas de televisión durante una campaña electoral, encontrando que, si bien en la televisión pública los periodistas declaraban ajustarse a la norma clásica de la objetividad, en la cadena de televisión privada, los redactores optaban por una cobertura más analítica. Berganza, Oller y Meier (2010), a través de entrevistas en profundidad con periodistas del diario español El Mundo, concluyen que la norma de la objetividad no se cumple de manera estricta, dándose mayor importancia al uso de citas y a la presentación de todas las partes implicadas en los acontecimientos que a otras estrategias del método objetivo como la publicación de información verificada, el uso de la pirámide invertida o la separación de información y opinión.

En Chile, Mellado, Moreira, Lagos y Hernández (2012) encontraron que los aspectos de la objetividad más importantes para los periodistas eran: no dejar que las opiniones y creencias propias influyeran en la elaboración de las noticias (54.5% se mostraban muy de acuerdo), mantenerse imparcial (49.5%) y utilizar evidencias y fuentes fiables (46%). Los periodistas encuestados daban escasa relevancia a la idea de que los hechos hablan por sí mismos (18%) y a la posibilidad de presentar la realidad tal cual es (16.2%). En México, el mismo estudio de Mellado et al. (2012) reveló que los periodistas asocian el método objetivo principalmente con las estrategias de sustentar las noticias con evidencias y fuentes fiables (65%), con no dejar que influyan sus propias opiniones (55%), ser imparciales (54%) y dejar que los hechos hablen por sí mismos (48%).

En Chile, México y España los estudios que analizan cómo se materializa en el contenido periodístico la objetividad son más escasos.

En el caso chileno, Mellado y Humanes (2015) aplicaron un análisis de contenido sobre la presencia del método objetivo en la información política entre 1990 y 2010 midiendo cuatro indicadores: balance, evidencia verificable, citas y el uso de la pirámide invertida. La investigación arrojó que el método de reporteo objetivo era, con gran diferencia, el más usa-
do por la prensa escrita chilena, aunque estrategias más analíticas como la argumentación, el uso del condicional y la inclusión de juicios de valor había incrementado su presencia hacia un periodismo más partisano en los últimos 20 años. Específicamente, el método de reporteo objetivo más presente era el uso de la pirámide invertida, seguido del uso de citas, y de evidencia verificable y datos duros. El recurso menos usado, en cambio, era la presentación de diversos puntos de vista (balance).

En México, Hughes (2009) estudió la diversidad y balance en la cobertura de los partidos y los actores políticos en cinco periódicos durante la campaña presidencial del año 2000 y encontró que la prensa favoreció ligeramente las voces del régimen (17.1%) en relación con las voces de la oposición (15.5%), mientras que 2 de cada 3 noticias presentaron una sola perspectiva. Doce años más tarde, durante las elecciones de 2012, un estudio de 16 periódicos de todo el país (Martínez Garza, 2013) también midió el balance, encontrando que el candidato del pri ganó considerablemente más cobertura que cualquiera de los otros dos candidatos en todos los textos seleccionados, incluso aunque los porcentajes variaran entre regiones y organizaciones mediáticas.

Sobre la prensa española existen algunas investigaciones que abordan la presencia del reporteo objetivo en la performance periodística de manera indirecta. Strömbäck y Luengo (2008) midieron el uso del reporteo descriptivo frente al interpretativo en los diarios españoles y suecos durante campañas electorales, encontrando que 61.3% de la información en España se ajustaba al estilo descriptivo. Martínez, Humanes y Saperas (2014) analizaron también la presencia del estilo descriptivo en los diarios El País y Abc de 1980 a 2010, concluyendo que su presencia es mayoritaria (60%).

Como es posible apreciar, la literatura comparada iberoamericana y española es escasa respecto de la medición de estrategias periodísticas de la objetividad en el contenido informativo. Sin embargo, debido a las similitudes y diferencias con sistemas de medios tales como el liberal y el pluralista polarizado, y a sus propias culturas periodísticas, resulta relevante analizar si la objetividad, más allá de ser un recurso meramente discursivo de los periodistas, se manifiesta en las noticias que son dadas a conocer a los ciudadanos.

Así, nuestra pregunta formal de investigación plantea: ¿Qué características del método de reporteo objetivo predominan en los contenidos noticiosos en la prensa española, chilena y mexicana?

Metodología

Para responder nuestra pregunta de investigación fue llevado a cabo un análisis de contenido cuantitativo de noticias publicadas en la prensa mexicana, chilena y española en 2012 y 2013, con base en operacionalizaciones estandarizadas de métodos de reporteo (Donsbach & Klett, 1993; Esser & Umbricht, 2013; Mellado & Humanes, 2015).

En cada país se analizaron medios impresos de interés general con circulación nacional. Estos diarios fueron escogidos en función de su orientación de mercado –élite vs. popular– así como según su orientación política. De esta forma, los diarios escogidos varían en dichas características, dependiendo de cada sistema de medios. A pesar del desarrollo de nuevos medios digitales, han sido los medios escritos, especialmente en el caso iberoamericano, los que han mostrado mayor capacidad de fijar la agenda en los temas de interés público cuando se compara con la radio, la televisión y medios alternativos (Espino-Sánchez, 2011).

En Chile, El Mercurio, La Tercera, Las Últimas Noticias y La Cuarta fueron incluidos en el análisis. El Mercurio y La Tercera son los principales diarios de élite en Chile: el primero con una orientación más conservadora y el segundo una orientación algo más liberal. Las Últimas Noticias y La Cuarta (los cuales pertenecen a El Mercurio y Copesa, respectivamente) son periódicos populares con un marcado modelo comercial.

Para México se analizaron dos de los más importantes diarios de referencia nacionales y un diario tabloide. El primero es La Jornada, con una línea editorial progresista, y de orientación de centro-izquierda. El segundo es Reforma, de orientación de centro-derecha empresarial, dirigido a la clase media urbana. El tercer diario, La Prensa, tiene una orientación centro-oficialista, está más orientado a la crónica roja y a lectorías populares, y es uno de los de mayor circulación.

En España se analizaron los diarios El País, El Mundo, La Razón y Abc. Estos periódicos han sido seleccionados porque representan diferentes tendencias ideológicas. Las audiencias de las cuatro publicaciones muestran un alto grado de paralelismo ideológico con el diario que leen. El País es el único diario de centro izquierda. Abc y La Razón son periódicos conservadores y fuertemente monárquicos. El Mundo tiene una orientación de derecha en lo político y liberal en lo económico.

Aunque las muestras de los diarios en los tres países no son homogéneas –puesto que en el caso de la prensa española no existen periódicos populares–, sin embargo, se ha preferido mantener las características propias de cada sistema de medios y no igualarlos forzosamente para la comparación. No obstante, como se señala en el apartado de resultados, se replicaron todos los análisis estadísticos descartando los diarios populares chilenos y mexicanos, pero no se encontraron diferencias significativas respecto de los mismos análisis con toda la muestra, salvo para una de las variables.

El periodo de tiempo analizado fue entre el 2 de enero de 2012 y el 31 de diciembre de 2013. Usando el método de la semana construida se seleccionó una muestra estratificada-sistemática de cada diario. De cada diario fueron seleccionados para cada semestre de cada año, un
lunes, un martes, un miércoles, un jueves, un viernes, un sábado y un domingo, asegurándonos que cada mes del año estuviera representado por al menos un día, y de esa forma evitando una sobrerrepresentación de un periodo en particular.

La unidad de análisis fue el ítem noticioso, entendido como el grupo de elementos visuales o verbales continuos que se refieren
al mismo tema. Dentro de cada ejemplar de diario seleccionado fueron consideradas todas las noticias asociadas a las secciones nacional
o país.

Tres codificadores en Chile, seis codificadores en México, y cuatro codificadores en España fueron entrenados en la aplicación de un libro de códigos común. Para testear la confiabilidad interjueces se utilizó el índice de Alpha de Krippendorff. Con base en la fórmula Ka, la confiabilidad interjueces global fue .78 en el caso de Chile, .76 en el caso de México y .72 en el caso de España.

En total, 2 582 ítems noticiosos fueron codificados en la prensa chilena, 3 009 en la prensa mexicana y 2 277 en la prensa española.

Medidas

Para medir la presencia del método objetivo en las noticias de los diarios chilenos, mexicanos y españoles se siguieron investigaciones previas que han aplicado el análisis de contenido de noticias para medir la implementación de la objetividad en los textos informativos (Esser & Umbricht, 2013; Mellado & Humanes, 2015; Ward, 1999). En total se utilizaron cinco indicadores: balance, evidencia verificada, citas, uso de fuentes expertas y partidismo. En la Tabla 1 se encuentran las definiciones operativas de cada uno de los indicadores, codificados con base en la presencia o ausencia de cada una de las características en las noticias.

Para responder a la pregunta de investigación se han realizado análisis estadísticos bivariados (tabla de contingencia) y análisis de los residuos tipificados corregidos.

Resultados

Respecto de la presencia de los métodos de reporteo objetivos en los contenidos informativos, los datos generales muestran que estos predominan en la prensa escrita en Chile, España y México, con la excepción de balance y de la presencia de expertos como fuentes informativas. La baja presencia de diversos puntos de vista en la información es una de las características básicas de contextos periodísticos con fuerte tradición de prensa conservadora (en el caso chileno), pasivo-oficial (caso mexicano) y partidista (caso español). Los resultados porcentuales muestran, al igual que en los hallazgos encontrados previamente por Mellado y Humanes (2015) en el caso de la prensa política chilena, que el método de reporteo objetivo liberal es reinterpretado por el periodismo latinoamericano y español, restándole importancia a la presentación de diversos puntos de vista y al uso de fuentes expertas.

Sin embargo, un análisis estadístico de los residuos tipificados corregidos muestra que estas tendencias generales se presentan de manera diferente en cada uno de los tres casos (véase Tabla 2). Comparativamente, Chile y España se distancian de México al mostrar una mayor presencia de distintos puntos de vista en las noticias. En cuanto al uso de las otras cuatro estrategias analizadas por este estudio y asociadas al método objetivo, en cambio, la prensa latinoamericana se muestra más homogénea. Los periodistas chilenos y mexicanos emplean menos evidencias verificables cuando informan y recurren menos a expertos como fuentes que sus pares españoles, pero tienden a mezclar hechos y opiniones en menor medida. Finalmente, la prensa de Chile y México presenta un mayor uso de citas en general (véase Tabla 2).

Una posible explicación sobre estas diferencias entre la prensa española y la chilena y mexicana podría deberse a la ausencia de prensa popular en la muestra española. Para descartar que este hecho pudiera estar distorsionando los resultados procedimos a realizar el mismo análisis (tabla de contingencia) descartando los diarios populares chilenos y mexicanos, pero no se encontraron diferencias significativas, excepto para la separación de información y opinión (partidismo). En este caso los diarios de élite mexicanos se aproximan a los diarios españoles en la mezcla de información y opinión (21.1% y 19.2% respectivamente), mientras que esta característica en Chile es propia de la prensa popular (29.7%).

Conclusiones

El estudio analizó la presencia de las estrategias asociadas al reporteo objetivo en las noticias de la prensa chilena, mexicana y española. Los datos globales muestran que las estrategias del método objetivo más presentes son el uso de citas (90.3%), la separación entre hechos y opinión (84.6%) y la verificación de evidencias (75.7%).

Las estrategias menos presentes en términos globales, en tanto, son balance y el uso de expertos como fuentes informativas. Los tres países comparten la escasa presencia de balance (26.8% para el total de la muestra), corroborando la importancia que el paralelismo político tiene en los sistemas periodísticos tanto de Chile, como de España y México, de acuerdo con el sistema pluralista polarizado planteado por Hallin y Mancini (2008). En el caso español, las alineaciones ideológicas de los medios explican que la presentación de distintos puntos de vista sea un recurso poco extendido en la implementación de la objetividad. En el caso de Chile podría responder a los vínculos de los medios con los intereses político-económicos. En el caso de México podría reflejar una cultura periodística en la que prevalecen las noticias desencadenadas por eventos programados y por las fuentes oficiales.

El uso de fuentes expertas es escaso en los diarios de los tres países (10% del total de la muestra). Este resultado es congruente con los encontrados por Esser y Umbricht (2013), quienes pusieron de manifiesto que la prensa en los países del sistema pluralista polarizado (Italia y Francia) recurre en menor medida al uso de expertos.

Sin embargo, cuando se comparan los tres países, los resultados muestran dos formas de implementación de la norma de la objetividad en el contenido noticioso. Para los periodistas latinoamericanos, el reporteo objetivo se concreta sobre todo en el uso de citas, mientras que sus colegas españoles expresan la norma de la objetividad principalmente a través de la verificación de evidencias. En este sentido, se cumple el argumento de que las tradiciones periodísticas y los contextos sociales influyen en la forma en la que se ejecuta en la práctica la norma de la objetividad. En España, con una tradición más militante como la del modelo pluralista polarizado, la inclusión de hechos verificados es la forma más habitual de poner en práctica la norma de la objetividad. En Chile el uso de citas directas es la forma que tiene el periodista de distanciarse de sus fuentes y de las líneas editoriales de su medio; es decir, una vía para legitimar su autonomía. En el caso
de México, con una tradición periodística muy ligada a la visibilización de las élites políticas, el reporteo objetivo se basa primordialmente en declaraciones (cita directa), lo que tiene como consecuencia la publicación de noticias en cadena: primero la declaración de un actor y luego la reacción de otro.

La prensa chilena y mexicana también comparten una presencia similar de la estrategia de separación de hechos y opiniones en las noticias. Los periodistas españoles tienden a incluir más opinión propia cuando informan.

Los resultados de este estudio tienen importantes implicaciones para la comprensión de los sistemas de medios iberoamericanos. Mientras que las tradiciones de América Latina podrían compartir algunas características con los países culturalmente cercanos como España, tienen particularidades que determinan las diferencias en la puesta en práctica del reporteo objetivo, reveladas por nuestro estudio. Los resultados mencionados anteriormente ofrecen también puntos de vista interesantes para conocer cómo, debido a una amplia gama de circunstancias exógenas y endógenas, las normas del periodismo, como la objetividad, son interiorizadas en el nivel retórico, pero no en el performativo, donde la práctica de técnicas de reporteo tales como el uso de citas, el equilibrio (balance), la utilización de expertos como fuentes, la separación de hechos y opiniones, y el uso de información verificable varían considerablemente en los casos analizados en este estudio.

En este sentido, los resultados revelan que los países analizados se agrupan en dos bloques según la presencia de las diversas estrategias del reporteo objetivo para legitimar la veracidad de sus afirmaciones sobre la realidad. En el primero estarían los medios escritos chilenos y mexicanos, que comparten niveles semejantes en el uso de evidencias verificadas, citas, uso de expertos como fuentes informativas y separación de hechos y opiniones. España, por otro lado, se aleja de los países latinoamericanos debido a una mayor presencia de la verificación de evidencias, del uso de expertos, de noticias con mezcla de información y opinión, así como menor uso de la cita directa.

En conclusión, el estudio de la objetividad a través del análisis del contenido noticioso se ha revelado como una estrategia de investigación útil para localizar las similitudes y diferencias existentes en distintas culturas periodísticas.

A pesar de estos hallazgos, es necesaria mayor investigación empírica, no solo para determinar si los periodistas de diferentes tradiciones se adhieren a la norma objetividad, sino para determinar el significado que atribuyen a la misma, y la manera en la que aprendieron a ponerla en práctica. Las posibles áreas para futuras investigaciones podrían incluir el análisis comparativo de la enseñanza del periodismo y las técnicas de elaboración de noticias.

En estudios venideros se deberán comparar los resultados de la prensa iberoamericana, con el análisis de otros tipos de plataformas mediáticas, como la televisión, la radio, las noticias online y las redes sociales, con el fin de corroborar las semejanzas y diferencias en la presencia de las estrategias de reporteo objetivas en los contenidos noticiosos.

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1 Este trabajo ha recibido financiación del Proyecto fondecyt 1150153 de Chile y del Proyecto financiado de Investigación Científica Básica, Dirección de Investigación, Universidad Iberoamericana Ciudad de México.

2 Universidad Rey Juan Carlos, España; Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, Chile, y Universidad Iberoamericana, México.

Correo de correspondencia: marialuisa.humanes@urjc.es

Fecha de recepción: 23/06/2016. Aceptación: 22/11/2016.

* Correos electrónicos de coautoras: claudia.mellado@pucv.cl y mireya.marquez@ibero.mx

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Comunicación y Sociedad, Año 14, No. 30, septiembre-diciembre 2017, es una publicación cuatrimestral editada por la Universidad de Guadalajara, a través del Departamento de Estudios de la Comunicación Social, por la División de Estudios de la Cultura, del CUCSH Campus Belenes, Av. Parres Arias #150, Col. Belenes, C.P. 45100, Zapopan, Jalisco, México, Tel. (52-33) 38193362, http://www.comunicacionysociedad.cucsh.udg.mx, comysoc@yahoo.com.mx. Editor responsable: Gabriela Gómez Rodríguez. Reservas de Derechos al Uso Exclusivo 04-2014-120517405800-203, ISSN: en trámite, otorgados por el Instituto Nacional del Derecho de Autor. Responsable de la última actualización de este número: Departamento de Estudios de la Comunicación Social, División de Estudios de la Cultura del CUCSH Campus Belenes, Av. Parres Arias # 150, Col. Belenes, C.P. 45100. Zapopan, Jalisco, México, Dra. Gabriela Gómez Rodríguez. Fecha de la última modificación 29 de agosto de 2017.

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